Financiarse con las tarjetas. Tarjetas Inteligentes :: Smart Cards

Financiarse con las tarjetas


Fecha Martes, noviembre 30 @ 00:00:00
Tema Tarjetas Inteligentes :: Smart Cards


José Grasso Vecchio.- Conocer y comparar precios y calidad, es  un consejo es válido para la compra de cualquier producto o servicio y  es también válido, antes de contratar un producto o servicio bancario. A la hora de solicitar una tarjeta, lo ideal es solicitar un monto mayor al que necesitas para dejar un espacio para atender una emergencia. Si no vas a tener la disciplina necesaria y lo vas a gastar todo, solicita un monto acorde a tus necesidades inmediatas.  Asegúrate que cuentas con toda la información necesaria sobre el financiamiento que vas a contratar. Haz todas las preguntas necesarias y no asumas compromisos sin antes leer y entender lo que estás firmando y muy importante, teniendo la seguridad de que puedas cumplir con las obligaciones que asumas.


Tener una tarjeta de crédito con cupo disponible, siempre es útil. En algunos momentos, la tarjeta de crédito es el  medio más rápido del que disponemos para satisfacer una necesidad básica o una emergencia.


Las tarjetas de crédito son un excelente mecanismo del mundo financiero moderno,  lo importante es que sepamos utilizarlas eficientemente, de modo de no caer en excesos y endeudarnos demás. Las tarjetas de crédito pueden ser un recurso financiero importante para ti y tu familia. Al igual que todas las herramientas financieras, es necesario usarlas con cuidado. Las tarjetas de crédito tienen muchas ventajas como la posibilidad de comprar las cosas que necesitas hoy  sin tener el dinero en el momento  y la seguridad de no llevar dinero en efectivo.


Sin embargo, las ventajas también acarrean responsabilidades. Necesitas manejar las tarjetas de crédito en forma inteligente y prudente entendiendo todos los términos y condiciones de los compromisos que asumes y manteniéndote al tanto de todos los pagos. Recuerda por ejemplo, que no recibir el estado de cuenta, no es una excusa válida para pagar tarde. No pagar al día, afecta tu historial crediticio y te acarrea intereses demás. La tasa de interés al 29% si está dentro de tus posibilidades de pago, también es atractiva y te permite financiarte, comprar algún activo y protegerte de la inflación.


Según estudio comparativo de tarjetas de crédito y débito del Banco Central de Venezuela publicado en Gaceta Oficial N°. 41.116 de fecha 17 de marzo de 2017, tenemos:


Tarjetas de Crédito


Las tarjetas de crédito están clasificadas en Clásicas y similares, Doradas y similares, Platinium y similares, Black y similares, la distinción viene del monto que otorga cada categoría. Estas tarjetas operan bajo las franquicias Visa, Mastercard, American Express y Diners Club.


En materia de tasas de interés, el Banco Central de Venezuela, fijó las tasas de interés de financiamiento anual para las tarjetas de crédito en 17% mínima, 29% la máxima. Recuerden de que no pagar a tiempo, tendrá que cancelar intereses moratorios de 3% adicionales.


Con relación al plazo de pago, el mismo oscila entre 20 y 30 días y el financiamiento entre 24 y 60 meses. Las tarjetas de Crédito son aceptadas 437.289 puntos de venta, instalados en 350.696 negocios afiliados en el país.


Tarjetas de Débito


Estas tarjetas pueden ser utilizadas sólo a nivel nacional y son recibidas en 437.262 terminales de puntos de venta, instalados en 350.669 negocios afiliados, así como en 9.899 cajeros automáticos.


Nuevas tendencias de los Usuarios Bancarios


Uno de los principales retos a los que se enfrentan los bancos, se refiere al cambio en el comportamiento que en los últimos años se ha observado de sus usuarios o clientes, los cuales están mucho más informados (incluso en tiempo real) y por tanto, tienden a ser más exigentes. Aquel joven nacido después de los 90, que hoy con un Smartphone busca información y compara  las opciones  que tiene en cualquier ámbito de su vida, será un cliente que valorará más el servicio, la atención en el punto de venta, la calidad y el tiempo en su relación con la entidad bancaria de su preferencia.


En un sentido más amplio, se trata de un usuario que tiene una mayor cultura financiera y busca una mejor relación calidad / precio; se trata de un usuario que exige un trato más profesional, que además maneja mayores niveles de endeudamiento, que exige una mayor disponibilidad de equipos y tecnologías, que valora la rapidez de las operaciones, contactos frecuentes y por diversos medios con su entidad bancaria y más importante aún, que mantiene una actitud crítica y preocupación por la privacidad, aspecto este último cada vez más difícil de proteger con las tecnologías de información disponibles actualmente.


Considerando estos aspectos, las entidades bancarias deben estar abiertas a las necesidades de sus clientes, requieren escucharles con atención y ajustarse con rapidez a sus exigencias. Las tendencias en banca internacional muestran que la supervivencia de un banco pasa por una continua adaptación a los retos de un mercado en continuo cambio, que está vinculado a sus usuarios y demuestre rapidez y algo de agresividad a la hora de crear nuevos productos. Las entidades bancarias revisan pues sus estrategias de comercialización de los productos y servicios que ofrecen (lo que se ha llamado “marketing de los servicios financieros”), la alta especialización y segmentación de mercados, y en definitiva, se requiere de una gran necesidad de formación del personal.


Es de notar el cambio de los usuarios frente a las alternativas de medios de pago. Un grueso importante ha marcado su preferencia hacia la banca electrónica, realizando transferencias en línea, domiciliando pagos, incluso superando la tradicional cultura del cheque frente a un mayor uso del “dinero plástico” (tarjetas de débito y crédito). Esto supone un menor uso físico de la agencia bancaria y en una reducción significativa de costos para las entidades, las cuales no obstante, deben invertir mucho más en seguridad. Asimismo destaca un cambio de actitud hacia el crédito, especialmente el crédito al consumo, dejando atrás el viejo temor de endeudarse. Aunque para muchas culturas sigue funcionando aquello que “endeudarse es peligroso”, el joven lo mira como una oportunidad de crecimiento, sobre todo para aquellos emprendedores montados en la nueva ola de innovación (negocios en línea o e-commerce).


Las entidades bancarias saben que mantener a los usuarios satisfechos es la mejor defensa contra la competencia. Un usuario satisfecho es un consumidor ideal; alguien que está predispuesto favorablemente a concederle tiempo a la entidad para adaptarse a los cambios que se produzcan en las tecnologías y en las necesidades del mercado. En un entorno como el actual, el cliente es una dimensión básica del esfuerzo comercial de los bancos, y constituye el centro de toda organización financiera que busca posicionarse y crecer. El cambio del enfoque producto – cliente, al principio cliente – producto, es el eje alrededor del cual se desarrolla la estrategia de toda entidad bancaria en la actualidad.


Patrones de Endeudamiento ante la Banca


Aunque pueda resultar un tema sencillo, no todas las personas saben reconocer cuál es su actitud ante las deudas bancarias, y cómo los bancos los podrían clasificar de acuerdo a su comportamiento de pago. Comprenderlo, le servirá para tomar una mejor decisión ante la posibilidad de tomar o no nuevas deudas. Se tomó como base, criterios estándar que se utilizan en el análisis de crédito aplicado a personas naturales.


En principio, se parte de la idea que las personas se endeudan porque tienen una posición deficitaria, es decir, sus gastos sobrepasan los ingresos que perciben, o porque simplemente buscan comprar bienes que si no fuera con un préstamo, verían retrasadas sus posibilidades de disfrute (un apartamento de playa, carteras, ropa y zapatos nuevos para combinar, etc.). Por otro lado y aunque no se debe tomar como una regla, los expertos en finanzas personales señalan, que la mayor parte de las personas se endeudan porque “tienen dificultad para vivir dentro del nivel económico al cual pertenecen”; es decir, cuando una persona gana más, al poco tiempo gastará nuevamente más de lo que gana y nuevamente, se encontrará en una situación deficitaria.


El Estado civil de la persona que se endeuda también es un criterio a considerar a efectos de identificar patrones de endeudamiento. Por ejemplo, y aunque no hay suficientes estudios para sacar conclusiones sobre este punto, investigaciones realizadas en la comprensión del estado civil de las personas en su productividad, señalan que los empleados casados faltan menos, pasan por menos rotación y están más satisfechos con su puesto que sus compañeros solteros. Se añade que “el matrimonio impone mayores responsabilidades que aumentan el valor y la importancia de un empleo estable.


La edad es otro factor a considerar. Los ingresos pueden estar distribuidos de manera diferente entre distintos grupos de edad. De acuerdo a la Teoría del ciclo de vida (presentada en 1985 por Franco Modigliani), se enfatiza el hecho que cada persona cumple con un ciclo en su vida económica: La trayectoria de los Ingresos laborales se describe como creciente hasta alcanzar un máximo, luego desciende moderadamente hasta el momento de la jubilación. Las personas a partir de los 31 años y hasta los 60 reciben un ingreso mensual medio por encima del promedio de la población total. Por tanto, tener menos de 30 años o más de 60 años, es pues un factor de riesgo considerado por los bancos.


La antigüedad en su puesto de trabajo también influye. Cuanto más tiempo tiene una persona en un puesto, menos probable que renuncie. Además, en congruencia con las investigaciones en las que se señala que la conducta anterior pronostica bien la futuras, en las pruebas se indica que la antigüedad de un empleado en su trabajo anterior es un pronosticador sólido de su rotación futura.


Considerando además su patrón de pago, una persona puede ser clasificada por un banco como sigue: Un cliente modelo: su situación económica incluye otros créditos vigentes pero cancela su deuda puntualmente; Un cliente mal organizado: corresponde a aquellas personas que presentan un bajo nivel de morosidad de créditos anteriores, pero sus deudas morosas se han resuelto favorablemente; Un cliente temporalmente deudor: se endeuda ocasionalmente en un mes, pero restablece su ciclo normal y Un cliente deudor crónico: sus deudas son frecuentes y las mantiene por un largo período de tiempo. Elija pues con cuál tipo de cliente se identifica y tome o no, los correctivos necesarios.



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